miércoles, 8 de diciembre de 2021

El sonido del silencio

 En mi soledad los recuerdos

se amontonan dentro del cráneo

entre venas y orificios 

como un cuchillo. 


Desgarran, duelen 

y mortifican entre 

los mármoles,

evocando aquel beso 

frío e inerte,

que te ofrecí 

en la despedida. 


Hoy la tristeza atropella

la razón,

sin piedad.


Es el sonido del silencio, 

que desvaría y 

enloquece, 

atronador.

 Como nota inequívoca

y frágil 

de la existencia.


Te llamo a gritos con mi voz

entrecortada por las lagrimas.

Y…

Nadie, simplemente nada.


Siempre en el silencio,

en ese que solo a mí me pertenece.




sábado, 13 de noviembre de 2021

“Amanece”

Mantengo mis sueños, 

altruistas,  

como ola me levanto,

tomo todo de la vida,

no temo a las palabras.


Me convertí en viajero

a destiempo,

fuego interno,

sobreviviente del viento 

y del mar

de tu historia y mi memoria,

ya no hay nadie que aplaque 

el estupor.


Miro a través del cristal

respiro,

finalmente,

amanece.


JJM


"Gritos"

Gritos que danzan
se entrelazan
entre los ecos
de una realidad
sombría,
donde las rosas envejecen
realizan cánticos,
el arcoiris se desvanece.
Gritos del alma
inertes a las contradicciones
de un día cotidiano.
Inmersos en aquellos
retazos de alucinaciones
cifradas.
Gritos que no se escuchan.
Grita mi alma poesía.

 
JJM ©

 

"Cuarentena"


 
Ojos apenados
crepúsculo teñido de flores
observando por la ventana
como pasan los minutos
incrustados en las horas.
 
Afuera ladran los perros
se fusionan las estaciones
se entrelazan los recuerdos
sobre los tejados.
 
Se apagan las luces
las calles vacías.
 
Mi soledad y el día
atardece tras él cristal
esperando siempre
los abrazos
los besos
el sol y el aire.
 
JJMoragrega ©

"Llueve"


El eco de las gotas
contra el cristal
arrulla con dulzura
musical los sentidos.
 
Cuando era niño
miraba detrás
dibujando rostros,
escribiendo nombres o
simplemente tocando
el vidrio frío y húmedo.
 
Imaginé el césped mojado
con su olor a lluvia y tierra.
 
Las flores danzando bajo
el agua,
o esos ríos y lagos con
su corriente limpia
y transparente,
donde los peces nadan
al compás de la vida.
 
Cuantas alegrías me daban
esos instantes.
 
Hoy golpean de nuevo
esas gotas con ritmo sin cesar,
contra el espejo de la ventana,
intentando mitigar
la duda.
 
JJM ©

"Transformación"


 
Al fin, se dejó caer sobre la hierba y experimentó con placer la sensación profunda y conmovedora de una nitidez tanto exterior como interior. Aquel hecho le impresionó casi de una forma religiosa y de repente sintió como si hubiese nacido de nuevo. Su mente tenía una claridad tan grande, que ni siquiera podía describirse. Por unos segundos lo supo todo con respecto al universo, aunque aquella sensación desapareció enseguida. Lo único que quedó en su cerebro fue una claridad insólita, al mismo tiempo que en el cuerpo quedaba una pureza casi mística.
Se levantó y fue hasta un pequeño arroyo en cuya orilla se arrodilló. Lavó su rostro lentamente. El agua era clara, fría y limpia. Sin pensarlo dos veces sumergió la cabeza. Mágicamente quedó posado en el fondo, el ego, la melancolía, la envidia. Nunca había encontrado el agua tan refrescante. 
 
JJM ©

Mantengo mi ventana abierta,
para que acudan los sueños,
las metas,
los buenos recuerdos,
la esperanza,
la vida.

En invierno canta la lluvia,
en otoño me hablan las hojas,
en primavera la fragancia,
la rosa,
y en verano su sonrisa.
Como quién mira con
personalidad
el cielo ...
 
JJM ©

 

"Bichitos a mí"


 
Insectos sobrevuelan y caen en verano sobre mi libro abierto, será el calor atrayente de mi escritura o simplemente saborean los versos acunados por el silencio que me envuelve. Podría ser el olor de la tinta de mi pluma que baila sobre unas hojas de papel en blanco buscando ese mensaje que toque el corazón del hombre, que lo cambie y lo transforme. ¡Zas! Cierro el libro, mosca tse tse , mosca del sueño eterno. 
 
Incluido en mi libro 'Búsqueda de caminos".©

Nunca daré la razón
a aquel que humille u ofenda,
con altisonantes frases.
 
Me abruman las injusticias,
de frente me encontrarán.
 
No retrocedo
en valores y principios,
lo blanco, blanco lo veo,
no confundo los colores.
 
Plasmo en letras,
lo que siento.
 
© JJM.

 

"El hombre del traje"


 
Recordaba transparentes aquellos días en mi memoria. Y no me sorprendía su magia porque pensaba que mis recuerdos se debían a los ojos de niño que los retrataron. Unos ojos que anhelo al pasear junto a la verja de la vieja estación. Aquel hombre de traje gris me observaba desde los barrotes de mi frontera. ¿No querría arrebatarme de mi paraíso de tiempo estancado? ¿No pretendía ocupar mi puesto en la locomotora? Puedo verlo ahora, sentía miedo. Pero…No lo había sentido hasta ahora, en este lugar, aferrado a los barrotes de la estación. Mis recuerdos, empañados. Observé mi locomotora. Estaba gris y oxidada, como si hubieran pasado siglos. Pero enseguida lo dejé de lado. Detrás de mí, en dirección al bosque que había junto a la vía muerta, noté una presencia. Caminé decidido hasta el linde del bosque sorteando de un salto la pequeña zanja. Y al tocar el suelo mis pies la tarde se hizo oscura. La noche llegó junto a un ruido de pisadas apresuradas que parecían tratar de rodearme. Quise retroceder, me di la vuelta decidido a saltar a la luz del sol de otoño del otro lado. Pero choqué con él. Su cuerpo lo cubría una inmensa capa oscura, llena de noche. Temblando saqué fuerzas para levantar la cabeza y decir, ¿Quién eres? Una voz sincera, más llena de terror que de amenaza, me cubrió por completo. Y aquella dijo en una triste carcajada, ¡Soy el presente! 
 
JJM ©
 
Publicado en "Arrebol agencia literaria"

Viento que mece
suave las hojas
verdes del cerezo,
la danza.
Son lamentos, risas,
que me regala el aire,
una suave melodía.
Y con él un beso
en mis mejillas.
Hojas que se agitan
en la estación del alma,
acarician mi sino al sentirte,
en mí tu recuerdo habla.

 
JJM ©

 

"Volar"


 
Soñar que a mi cuerpo
pueden brotarle alas.
y volar por los confines
de esta tierra.
 
Paisaje de pueblos
amarillos,
negros y rojos.
 
Observando las desdichas
que afectan a tantas almas.
 
Envolverlas con ternura
ponerlas en un altar
consagrarlas todas
y rogarle el galardón
de la memoria.
 
Volar quisiera...
muy alto.!!

JJM ©

Verde, azul, ocre, rojo,
ambarino, violeta, salmón;
aloque y marrón;
negro, gris, albino, púrpura …

¡Sinfonía de colores,
la vida!
 
JJM

 

"Ilustrar el vuelo"


 
Aprendamos a volar,
entre un mar de dudas,
de sinrazones.
 
Aprendamos a volar deseando,
sentir, dar, compartir y eternizar.
 
Aprendamos a vivir nuestros sueños.
 
Sí, ya aprendiste a volar,
ya aprendiste a amar,
vuela solo ya.
 
Tú vuelo, ya no son sueños.
 
JJM ©

Entra el otoño
me dijeron
y sentí el temblor.
 
Pétalo encendido
que se aferra a su brote
que se obstina
que es párpado ocre
y naranja. 

 
Luz de vela
enredo de vida
y muerte
claridad aniquilada
en el eterno instante
del ahora.
 
JJM

 

"Llegarán las lluvias"

Llegarán las lluvias para
calmar el fuego,
y el aroma de la tierra,
y los gorriones con sus
bellos cantos;
saldrán ranas en los
estanques dorados,
se vestirán ciruelos
de tembloroso blanco.
Los petirrojos vestirán
su mejor plumaje,
silbando sus caprichos,
sobre la alambrada.
Y nadie sabrá sobre la guerra,
nadie se preocupará al final, 
cuando todo pase.
 
JJM ©
 
Incluido en “La Voz de los árboles”. Una instalación sonora internacional concebida y creada por Giovanna Iorio, artista italiana afincada en Londres.
Las voces de los poetas, esparcidas por el paisaje con un sistema de geolocalización, aparecen a lo largo de una ruta marcada en un mapa, y se activan gracias a un QRCode al caminar entre árboles.
Mi película 9
youtube.com
Mi película 9

 

"Te busco"



Te busco a través de la ventana
ansiando tocar tu piel, coger tu mano,
sentirte.
Allá donde las estrellas se iluminan
en el firmamento, en la lejanía.
Te busco en la sinfonía que pone música
a la noche de astros y de luna.
En el atardecer cuando mueren ya
los caminos, por donde ya no pasa nadie.
Te busco en los colores del otoño y
en la cabellera de los pinos que mece
el aire que respiro.
Con la mirada inquieta, te busco.
En un instante mi mar inquieto se convierte
en río;
hay trinos en el aire, siento el viento.
Canta la vida toda. Por fin te encuentro, madre.
 
© Juan José Moragrega 
8
“Ti cerco (Te busco)” Mención de honor en el apartado “Poesía extranjera”. Recital Poético “Premio Europeo Clemente Rebora 2018-2019”, presentado por el Presidente del Premio Diego De Nadai, y Elisabetta Bagli, Presidente del Jurado del Premio. “Poesía y espiritualidad para un segundo renacimiento”.

 

"Luz"

Se atisba una estampa
deslucida,
abatida entre sombras
impregnada de recuerdos,
qué reviven los anhelos.
Tanto te esperé,
y ya estás aquí,
eres como imaginé,
cómo te sentía
tal como en
sueños te veía.
Ahora entiendo
que apenas te conocía.
Luz

 
© JJM

 

"Plazuela"

Plazoleta de la infancia que ahora estas sin vida. Hubo un tiempo donde en ella era feliz aquel niño que jugaba alegre sin importarle el pantalón roto, las rodillas heridas, raspadas y la camisa sucia sin dejar la magia donde de un palo hacia una espada y de una caja un gran bajel pirata.
Sin dejar de ser niño construía aquellos sueños rosados de princesas y dragones de los mil cuentos posibles. Sin dejar de ser niño bañado por la inocencia disfrutaba del primer regalo. Aquella bicicleta o aquel tebeo que le dejaba embelesado haciendo de sus horas segundos.
En esa plazoleta pan con chocolate a las cinco treinta y unos besos de mamá, nada más necesitaba. Mírate ahora en el espejo y encuentra esa chispa en tus ojos, para ser siempre un niño... como lo soy yo.
 
JJM. ©


"La ciudad desnuda"


 
Ella deambula por la ciudad cuando el desvelo espía.
Las aceras vacías antes de coger indigente el ascensor y piensa que tal vez un perro sea la única compañía que necesitará cuando caiga la noche mientras la puerta cae a su espalda dejando ante su mirada una calle oscura.
Idea a sus vecinos arropados en el aire de un molinete que agita un oleaje de sueños, ella cruza taciturna una pierna sobre la otra y enciende un pitillo mientras sabe que la idea de una Oniria ajena es lo más cerca de dormir que estará esta noche, de nuevo.
Consume todo su sueño de día mientras escapa de la rutina una y otra vez sin que apenas nadie se dé cuenta de su evasión, o quizás es uno de esos demonios y quimeras que viven de la oscuridad de otros, y recorren los días esfumándose entre los ruidos y las sombras de la realidad.
 
JJM ©

"Violencia"


 

Hoy no tengo versos,
no me queda nada,
más que el dolor y el llanto
por las mujeres laceradas
entre las garras
del desalmado violador y abusador
que amputa las palabras.
 
Hace de los derechos sudarios
y rosarios con cuentas de dolor
apagando miradas golpeando con ganas
mientras roba sueños,
siembra el terror,
manipula mentes y se ensaña
dañandolas el alma.
 
Mi aporte con un collar de lágrimas
deshojando ese dolor que es mío,
que es tuyo, que es nuestro.
 
JJM 

Poema que recité en el evento poético literario que organicé "Contra la Violencia de Genéro"

"Instante"

Un instante de calma en la pasión de un día
presenciando sereno en un cristal la vida...
Una senda que llega a su fin de un paraíso
que grisáceo la oculta sin mesura.
En cada senda árboles huecos se levantan.
Las aves ahogan sus trinos y no cantan.
La brisa silba desde el cielo.
Un día que invernal late en mi mirada.
La figura que el espejo acerca detrás de mí
apresada y decaída.
Por él, como en un lienzo, encuentro el reflejo
a la mañana plena y hasta advierto el frío
en su cristal opaco…. por sus cuatro lados.
 
 
 

 
JJM ©


 

Ansíe conocer el camino marcado cuando nací.
Busqué ese sentido en la lógica, en la física,
en lo posible e invisible.
En el recodo del alma suya para verme
reflejado en sus pupilas y encontrarme.
Bajé al infierno cien veces y lo volvería a hacer
sin renuncia.
Me llamaron loco cuando me
desangraba buscando en los recónditos y más
profundos lugares del corazón humano para
entender algo, quizás nunca.
Analicé la esencia misma de las montañas y
de los ríos, de los prados verdes.
Noté la brisa fresca en mi rostro
que mece sin cesar las hojas que caen
cuando llega el otoño al
suelo inerte.
Busqué la esencia en la belleza intrínseca
de las cosas diminutas y a la vez enormes.
En sus labios, en esos versos trasnochados
y en el aroma intenso del aire que respiro,
ciego al ojo humano.
Busqué desgajando minuciosamente la vida,
para exprimir cada instante con celeridad,
desechando la banalidad que me ahoga.
Siempre te estaré buscando.
 
 

 
Juan José Moragrega ©


 

Solo bastaba cruzar el puente desde dónde se divisan los pueblos rojos, amarillos y negros de la vertiente norte de la sierra de Ayllón.
 
“El mirador” 
 
 
Anduvo perdido por aquel camino pedregoso buscando el puente que no llevaba a ninguna parte. Los verdes y frondosos árboles bordeaban un tránsito sin fin formando un túnel, la simetría era perfecta y le marcaban el camino.
¿Seguir o no seguir?, esa fue la cuestión. Trató de encontrar aquel imagina que se perdió un día en la bruma del tiempo, a medio camino de cavernas pobladas de pensamientos nefastos muy ruidosos, también buscando una huida sin pararse por un instante en la belleza minúscula de las cosas y a la vez enormes.
Lo que no sabía es qué aquel lugar iba a ser un privilegio, un aprendizaje, no un escape.
Piedra tras piedra caminó exhausto encontrando finalmente un mirador con vistas a la meseta castellana. Entonces ocurrió, un aire del norte regó su rostro por un instante como advirtiéndole, alzó sus brazos como queriendo abrazar el cielo, y subiéndose al puente allá en lo más alto, gritó.

 
JJM
Viento que mece
suave las hojas
verdes del cerezo,
la danza.
Son lamentos, risas,
que me regala el aire,
una suave melodía.
Y con él un beso
en mis mejillas.
Hojas que se agitan
en la estación del alma,
acarician mi sino al sentirte,
en mí tu recuerdo habla.

 
JJM ©

 

"Suicidio"


 
Es tristeza lo que me inunda, el coraje ya no está.
Cuando en las noches ya solo pienso en eso
que pudo ser y no fue, cuando las oportunidades
me fueron negadas, me ahogo.
Es ahí cuando me doy cuenta de que ya no
tengo por lo que luchar, cuando las fuerzas se
desvanecen y mi corazón apenas siente.
Ya no hay nada por lo que seguir.
Al leer mis palabras sé bien que no me
comprenderás, mas hace ya mucho tiempo que
dejé de esperar.
Mis palabras serán crueles, mas cómo te
atreves tú a pedirme que me detenga cuando el
sentir la vida es individual cuando tu cuerpo no
lleva heridas y el mío se desangra.
Mi impotencia es frustrante. Egoísmo, no lo sé,
mas ya no importa.
Un frasco de pastillas y ya está.
- ¡Alto! No lo hagas -,
No juzgo tu dolor, pero sí te pido que no te vayas
aún, abrázame, coge mi mano fuerte, no desesperes,
te escucho.
 
Incluido en mi libro “Búsqueda de caminos” © Entrelíneas Editores
ISBN 978-84-16768-78-3

"Isabel"

Ella es una de esas personas
que no se olvidan.
Es de esos amores que no pasan.
Es de esas que te quita el sueño
se vuelve parte de ti.
¿Parece difícil encontrar una persona así?
Bueno, así es ella.
La vas a entender
cuando logres hablar con su alma.
Sólo allí y solo después de eso.
Saber que ella es de esas que se encuentran
una sola vez en la vida.
Ella es de esas.
 

 
JJM ©

 

"Volemos"

 

Aquel día allá en lo más alto decidió no volver a mirar atrás y aunque tenía la certeza de que todo estaba bañado por la transitoriedad seguiría buscando la felicidad. Convencido que era mejor mirar de frente para poder así observar la situación con una mejor perspectiva, había sido un punto y aparte. Renunció a aferrarse al pasado aprendiendo a vivir con el dolor pero huyendo del sufrimiento. Quería despegar de nuevo. Y si le hubieran dejado, seguro de que hubiera saltado al vacío desde aquel mirador esperando a que sus alas se desplegaran libres. Aunque conociéndole me preguntaría ¿de qué libertad hablamos, si esta termina en el mismo momento de nacer?. Cógete fuerte y no te sueltes. Era mi manera de decirle lo orgullosa que estaba de aquel clic que dio su cabeza. No me dijo nada, pero en ese momento me abrazó. Y me dejé abrazar. Me susurró al oído que todo había cambiado, que me quería, que no estaba dispuesto a seguir las pautas marcadas por una sociedad hostil demasiado competitiva y que no por estudiar más sería más feliz. Volemos me susurró al oído. Cerramos los ojos y cogidos de la mano viajamos en nuestro imaginario a una isla en Cabo Verde. Allí las personas parecían haber encontrado el secreto de la felicidad, sin grandes alardes intelectuales, apenas un barco pesquero, una red, unas monedas, la mano tendida y una sonrisa. Aquí nos quedamos.
 
JJM ©

Frente a la magia de un microrrelato y/o relato hiper breve hoy esbozo una sonrisa. Aquí plasmo una historia condensada, una experiencia kafkiana

"La cena"

Ella desde siempre me volvía loco, y una tarde de domingo tras tomar unas cervezas, la acompañé a su domicilio.

- No tengo nada que hacer esta noche - dije al llegar a la puerta.

De sopetón, me preguntó.

- ¿Quieres subir y cenar?

Estuve a punto de asfixiarme porque no podía respirar de la emoción y la seguí hasta el ascensor. Ni qué decir que aquella corta distancia en el reducido espacio me llevó a pensar en estrecharme a ella y besarla allí mismo, pero me contuve.

La seguí hasta el final del pasillo donde la habitación tenía una lámpara encendida. La anciana, que estaba viendo la televisión, se levantó y me estrechó la mano.

- Mamá, te presento a Eduardo, es amigo y compañero de trabajo. Va a cenar contigo y te va a hacer compañía hasta que yo vuelva de mi cita con Daniel.


 

"Controversia"

 

Entró por la salida… fue por donde había venido, se acercó a quien se había alejado y le gritó en susurros que nunca era para siempre, que muchas veces quien vuelve, se va y quien no tiene hambre, quiere comerse el mundo. Pero que la única verdad que nunca miente es que, quien dice para, quiere que pares. Levantó la cabeza gacha… y salió por la entrada.
 

 
JJM ©

Moragrega (poema de José Luis García Guillermo)

 https://youtu.be/Tv6v6CNl8jw