Pero en su forma de expresarlo sabemos que son felices, tienen su propio lenguaje.
Nos reciben con esa alegría al regresar a nuestros hogares como si hubiéramos estado ausentes por mucho tiempo, ellos nunca se enfadan, nunca nos abandonan.
Hablo de un amigo fiel, a ese que llamamos animal y que nos enseña tanto, que cuidamos desde pequeños, que mimamos, que nos hacen reír y a veces nos hacen llorar, a ese amigo que nos preocupa cuando enferma y que cuidamos en su lecho y no nos separamos de ellos ni por un instante, aquél maravilloso ser vivo que nunca nos traiciona.
Nos tendríamos que preguntar tantas cosas. Nosotros odiamos, matamos, sentimos envidias, rencores, hacemos la guerra y nos llamamos seres civilizados. Hoy Isabel y yo lloramos su partida, lloramos por que sentimos su falta, un espacio vacío y a la vez nos sentimos afortunados por haberle tenido todos estos años, su cariño fue sincero. Un ser sintiente y que nos dio sin hipocresía, lealtad hasta la muerte.
Él sabia de nuestras tristezas y alegrías, se tumbaba en nuestro regazo y de esta forma calmaba nuestras almas, mirada pura, limpia y desinteresada. Quizás ahora cumplirás quién sabe tu sueño de ser una buena persona en otra vida.
Esta noche una nueva estrella brillara en el firmamento. Hoy tu cama estará vacía y no habrá ningún jadeo acompasando mis sueños. Solo puedo decirte una cosa: “Gracias Rocky”.
Sé que muchas personas no comprenderán estas letras, más no importa. Hasta siempre nuestro fiel amigo.
Esta noche una nueva estrella brillara en el firmamento. Hoy tu cama estará vacía y no habrá ningún jadeo acompasando mis sueños. Solo puedo decirte una cosa: “Gracias Rocky”.
Sé que muchas personas no comprenderán estas letras, más no importa. Hasta siempre nuestro fiel amigo.

