domingo, 12 de abril de 2015

PUESTO DE COMBATE



               Este es mi puesto de combate, mi trinchera diaria desde hace muchos años. Reír, llorar, escuchar, sufrir, son constantes en el devenir de los días en mi refugio, donde manejo los hilos de mi propio destino,captando en el alma del ser humano esa soledad cruel en la que ni siquiera las paredes escuchan y que se acercan a mí para su consuelo. 
        Desde aquí diviso la miseria humana, al prepotente disfrazado de señor, al solidario y educado, al escritor, al marginado y al maestro, a los jóvenes sin vida y a los ancianos con ella. También al suicida, al cobarde y al valiente, a los matrimonios inertes viviendo juntos sin más que decirse.
        Entro en las mentes con ilusiones y metas, en aquellas que se acercan buscando aliento. Escucho al anciano narrar sus batallas pasadas en épocas de guerra y que se han quedado grabadas en algun lugar de su memoria.
      Esquivo las balas envenenadas de la propia vida y la metralla mediática de las revistas del corazón o los diarios deportivos y me cubro con la coraza del ser; intentado promover la cultura a través de la poesía, la literatura o las revistas de historia y ciencia. Viajo en el espacio tiempo con letras como estas para no sucumbir en la batalla.
      Con la armadura oxidada por el tiempo, pero de acero y fuego.


Juan Jose Moragrega

jueves, 2 de abril de 2015

EL OLVIDO

Se me olvidan los recuerdos por un instante, se borran de mi memoria aquellos años vividos, cuando fui joven, cuando jugaba en el parque, solo queda el presente más inmediato. Yo no sé de dónde vengo, ni a dónde voy, ahora hay personas que me siguen,que me cuidan y me dicen:Por aquí...” y “Por acá...”  A ti te digo que en la vida gana el que tiene amor, el que sabe dar, el que comprende al que no comprende y el que no se olvida de aquel que todo lo olvida. Cuanto pesan los años. Tu mirada triste son las marcas del tiempo, no recuerdas mi nombre, ni donde naciste, pero yo sé muy bien quieres eres tú, me diste la vida un día y por ello te doy las gracias, gracias porque por ti veo el cielo y las estrellas. Coge mi mano fuerte, ahora cuando más la necesitas. Maldita enfermedad del olvido.

Dedicado a mi madre querida que padece demencia senil tipo Alzheimer.


Juan José Moragrega

miércoles, 1 de abril de 2015

CORAJE



Aunque el cielo se cubra de negro aquí estaré, de pie, soportando las lanzas del destino sin quejas ni lamentaciones. La sangre corre por mis venas y arde mi alma sin consuelo, me caeré mil veces pero del mismo modo resurgiré de las cenizas. Mi coraje y valor mitigan el dolor que siento; de que vale la vida sin ellos. 
Ya siento el frío intenso de los mármoles. El recuerdo de los valientes quedará por y para siempre a un paso de la eternidad.



Juan José Moragrega

Moragrega (poema de José Luis García Guillermo)

 https://youtu.be/Tv6v6CNl8jw