Me quedare callado
nuevamente
en el espacio de la
prudencia.
Aquí donde nadie me dañe.
No diré del pasado ni del presente,
permaneceré observando.
Aquí donde nadie me dañe.
No diré del pasado ni del presente,
permaneceré observando.
El instante se va veloz, y
las lagrimas de la
impotencia
sesgaran mi alma herida,
entonces...
Me quedare sin hacer nada.
Me quedare sin hacer nada.
Si yo hablara.
Seria pasto de los
depredadores,
hambrientos, sin tregua
alguna.
Mejor callar, para ser
libre.
Desde hoy seré otro más que respira
Que ama
Que siente
Aunque sea
Solo, para morir…
Desde hoy seré otro más que respira
Que ama
Que siente
Aunque sea
Solo, para morir…
Juan José Moragrega ©
