Cuando yo me vaya, extiende tu mano, y estarás conmigo sellada en
contacto, y aunque no me veas, y aunque no me palpes, sabrás que por
siempre estaré a tu lado. Entonces, un día sonriente y vibrante sabrás que volví para no marcharme.
Precioso, Juanjo. La verdad es que los seres vivos sexuados somos como una mitad incompleta que siempre busca la mitad que nos falta, que nos completa... Y vivimos en un permanente anhelo de esa otra mitad, sin la cual nos llegamos ni a ser... Por eso, cuando hablamos del amor y del sexo, y también de la mística, creo que solemos referirnos a lo mismo
Precioso, Juanjo. La verdad es que los seres vivos sexuados somos como una mitad incompleta que siempre busca la mitad que nos falta, que nos completa... Y vivimos en un permanente anhelo de esa otra mitad, sin la cual nos llegamos ni a ser... Por eso, cuando hablamos del amor y del sexo, y también de la mística, creo que solemos referirnos a lo mismo
ResponderEliminarGracias por tu inestimable apreciación, la cual te agradezco y comparto totalmente.
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