domingo, 10 de julio de 2016

EL VAGON DEL TREN

El se encontraba sentado en el mismo vagón del tren que cada mañana le llevaba al trabajo diario, esperando llegar a la estación de sus sueños. Se abrierón las puertas y ella entró a las nueve en punto. Como siempre él no tuvo el coraje para hablarle, nunca le había dicho que su nuevo peinado le sentaba muy bien, ni antiayer que la veía más cansada, ni preguntado por su perfume embriagador y por qué había faltado dos días. Las cosas que nunca se dijerón en aquellos dos años habrían llenado las estanterías de algunas bibliotecas.

Tampoco sería capaz de decirle que desde la semana próxima ya no acudiría, no le habían renovado el contrato en la fábrica donde trabajaba y entonces las mañanas perderían el sentido. Que la echaría de menos desesperadamente, que la amaba.

Al abrirse las puertas, la miró una vez más. Ella, como siempre, pareció no verle, inmersa en el libro que siempre llevaba entre sus manos. Pero sintió en la yema de sus dedos el contacto eléctrico de los dedos de ella y se encontró un papel en la mano. En el cual solo había una palabra: "Sí".

4 comentarios:

  1. Delicioso relato donde el amor y el tiempo se funden en un instante y en una palabra, "Sí"...Deberías publicar un libro de relatos, eres un artista y un gran escritor....Lo espero para el 2017. Un abrazo, Almu

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  2. Genial, amigo. Me ha gustado un montón
    Unabrazo

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    1. Ahora estoy escribiendo Antonio relatos breves en mi linea, que invitan a la reflexión. Un abrazo

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Moragrega (poema de José Luis García Guillermo)

 https://youtu.be/Tv6v6CNl8jw