Queremos cambiar el mundo.
Pero nadie ha tenido el coraje, y quien cerca estuvo,
no tuvo en cuenta el traicionero de la historia,
el maldito tiempo.
Somos corderos y lobos, sé que tú eres lobo,
pero aquí estaré sentado esperando
como siempre, con mi daga
escondida para defender mi vida.
Para convertirme en hombre.
Juan José Moragrega
Juan José Moragrega
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