Se acerca la noche
y traerá de este día su fin.
Entonces termitas hambrientas de alma y sed, mordisquean desde dentro.
No puede verse apenas sangre, se esconden también en las entrañas, hincan la punzada y succionan, chupan hasta morir, luego se desprenden y desaparecen.
Son tus fantasmas, escondidos a ojos ajenos. Combate atroz contra esas termitas pálidas que roen y roen, hasta hacer caer los
mas firmes pilares de la dignidad humana.
Este extraño sentimiento concentrado en un solo punto que nace de la cobardía.
Mientras las termitas hostiles realizan su trabajo sutilmente, abriendo grietas, cerrando mentes.

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