Creía que nunca llegaría
este momento, pero la verdad asoma con toda su crudeza.
No entiendo este viaje corto, quizás
sin sentido, envejecer, morir. Cuantas preguntas sin respuesta acuden
ahora en la despedida, mi corazón se desangra.Atesoro en mi interior el roce de tu piel y tantos momentos vividos a tu lado, como cuando era un niño.
Adiós Mama, tú me creaste y educaste en valores y por ello te doy las gracias.
Espero ser digno en este milagro y paso por la vida, como tú me enseñaste. Honrar la vida y así lo haré.
Leí en tus ojos cansados, el adiós que tú me dabas, al alejarte del mundo, cuando apenas ya me conocías.
Con tristeza en tu mirada algo me decías, pero era tanto mi dolor, que yo no lo entendía.
¡Y más tarde comprendí, que era tu adiós, Madre del Alma!
Te vas sin hacer ruido, sin falsos valladares e hipocresías.
Mientras me quede un hilo de vida y corra la sangre por mis venas permanecerás viva en mis recuerdos, ahora te quedas de nuevo a mi lado para siempre. Hoy lloro sin consuelo lágrimas rojas. Por ti doblan hoy las campanas
Jamás te olvidaré.


Ella nunca te dejará, permanecerá a tu lado siempre, andará paralela a ti. Admirable tu relato. Ahora ella es tu Ángel. Un beso grande Juanjo
ResponderEliminarAsí la siento Almudena. Ahora esta a mi lado para siempre. Te queremos.
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