Preguntas fluyen por nuestras mentes sin respuesta.
Jugamos las cartas que nos han sido entregadas y no encontramos.
Quizás debamos ser como aquellas piedras que se elevan hacia el infinito
y que han resistido siglos el embate de la lluvia y de los vientos.
Existen amores de verano de mil caras,romances prohibidos, con palabras o sin ellas. De una mirada quizá, de un beso furtivo.
Ahora - Ella son todas mis razones -

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